Frente a la incertidumbre que genera la crisis financiera en el mundo que se refleja en la Argentina, el mercado inmobiliario local se afianza a largo plazo como un refugio para quienes disponían de fondos líquidos tanto en el país como en el exterior. En el primero de los casos destacan que, tras cada crisis, las propiedades siempre han terminado conservando su valor más allá de eventuales vaivenes circunstanciales ; en el otro, sostienen que la ausencia de oportunidades de inversión confiables hacen que en este momento lo más seguro sea invertir en ladrillos . Lo cierto es que los operadores inmobiliarios confían en la historia de su mercado: “Después de bajas coyunturales (como las que se registraron con la hiperinflación, la convertibilidad y el efecto tequila) los inmuebles siempre terminaron recuperando su valor. Y se demostró que aquellos de mayor calidad y mejor ubicados fueron los primeros en reaccionar”, señaló en una entrevista Héctor Menéndez presidente de...